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Érase una nariz superlativa.

Escrito el 22 marzo 2011 por José Luis Fernández en Lean Services

Sigo a vueltas con esto de la innovación y he llegado al diseño y a la larga nariz como contrapunto a la larga cola. ¿?

 Según Grant, el análisis estratégico nos sirve para identificar y clasificar los tipos de innovación y cómo aprovechar la ventaja competitiva que generan pero si no se ponen los medios que permitan “generar innovación” lo anterior sirve de poco.  Es un poco lo que hemos estado viendo con lo de abrir el proceso innovativo, cerrarlo, subirlo y bajarlo..

 Buscamos pues,  en cierto modo, potenciar el gen que proporciona la capacidad de pasar de la invención a la innovación.

 La invención tiene un componente básico que es la creatividad y que  también a su manera depende de la capacidad de disponer de las condiciones organizacionales que la potencien  de modo individual y como grupo. La investigación muestra que las personas creativas comparten ciertos rasgos de personalidad. Son curiosos, imaginativos, aventureros, asertivos, juguetones, auto-confiados, reflexivos y desinhibidos, y es por eso por lo que el tipo de entornos de trabajo en los que se desarrollan o a los que se mueven los creativos cumplen alguna o todas esas características.  Normalmente responden a unos incentivos diferentes, desean trabajar en una cultura igualitaria, divertirse realizando tareas que puedan crear esa ventaja, disponer de recursos, adquirir formación y crecer profesionalmente en lugar de asumir puestos de gestión. 

El diseñador: Se suele asociar a los diseñadores con el proceso creativo. Por lo que veo en los diseñadores hay como dos tendencias, una que  subordina el diseño al servicio del artista y otra  al servicio de la sociedad. Por ejemplo  Papanek ve en el usuario – las personas – el complemento social del diseñador. El diseñador debe buscar la función que los artefactos cumplen para la sociedad y el uso que ésta hace de estos artefactos. En la visión de Papanek no hay lugar para el individuo creador ególatra: todos los hombres son diseñadores. Sin embargo un diseño cercano al arte no necesariamente estimula nuestra faceta racional pero si otras más emocionales, mi punto al respecto  es ¿y por qué hay que renunciar a una frente a la otra si se pueden tener las dos?

En fin, buscando en temas  relacionados con el  diseño  me he encontrado con un tal Bill Buxton  (http://www.billbuxton.com/ )   un tipo interesante que se define en el siguiente mantra:

“Últimamente,  nos estamos engañando si pensamos que los productos que diseñamos son las “cosas” que vendemos, en lugar de la experiencia individual, social y cultural que estos engendran y el valor y el impacto que poseen. El diseño que ignora esto no merece el nombre”.

Mr Buxton resulta ser el Gurú de Microsoft en temas de diseño a la vez que  hace otras muchas cosas entre las que se encuentra la formulación de la teoría de la nariz larga (que podéis ver en el link ) como espejo de la de la larga cola de Anderson,  que propone que las empresas dediquen más tiempo en depurar soluciones basadas en tecnologías disponibles que en generarlas nuevas ya que las nuevas tienen un plazo de maduración muy largo hasta que explota su potencial. http://www.businessweek.com/innovate/content/jan2008/id2008012_297369.htm

Interesante..

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