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Trabajar en Alemania

Escrito el 11 febrero 2011 por José Luis Fernández en Lean Services

La flexibilidad de un sistema viene en muchos casos determinada por su capacidad de ajustar oferta y demanda así como por la velocidad de adaptación a los cambios.  Un sistema con poca capacidad de auto-ajuste o con un auto-ajuste lento generará más gasto en forma de demanda no satisfecha o de excedentes que funcionarán como “trombos” en el propio sistema.

“El 27 de enero de 2011 se ha iniciado la colaboración entre los Servicios Públicos de Empleo de España y Alemania a través de la red EURES para un proyecto encaminado al reclutamiento de personal cualificado español para trabajar en Alemania para los sectores de sanidad, ingeniería, docencia, hostelería y turismo.
Las personas interesadas, que deben de poseer un nivel intermedio de alemán ”

Es lo que aparece en la página de la embajada alemana en Madrid.

http://www.madrid.diplo.de/Vertretung/madrid/es/01/Trabajar__en__Alemania/__Trabajar__en__Alemania.html

 Al final, cuando en un país o en un equipo no hay sitio para los jóvenes, una de las mejores formas de poder progresar consiste en salir del entorno buscando la mejor oportunidad. Luego, quien sabe, quizás haya oportunidades y ganas de volver explotando en casa parte del valor obtenido fuera.

 La verdad es que es una pena que nuestro modelo de formación+mercado laboral no permita acoger a  todos los jóvenes que preparamos, ni siquiera a los mejores, como se destila de la entrevista a un científico español en UK que hoy aparece en El Mundo.  http://www.elmundo.es/elmundosalud/2011/02/10/biociencia/1297338652.html

Somos más lentos adaptándonos, por nuestros vicios,  con lo que generamos más gasto y más trombo que en este caso nos ayudan a diluir.

Podríamos darle, por tanto,  un enfoque alentador al hecho de que estemos en el grupo de los elegidos para proveer de capacidad a los que crecen, me gustaría pensar que por preparación, si miramos a los sectores,  pero puede ser porque seamos poco conflictivos o porque tengamos un alto porcentaje de retorno.

El enfoque desalentador viene de la osificación y los vicios de nuestro modelo que mira el corto y de forma fraccionada en lugar de hacerlo desde una visión amplia y a largo plazo.  

 Lamentablemente, es mal de muchos. A raíz de los acontecimientos en Egipto la pasada semana se publicó un extenso artículo “The Youth Unemployment Bomb”

 en Business Week analizando las claves de un problema global.

http://www.businessweek.com/magazine/content/11_07/b4215058743638.htm

 Y es que si la población humana sigue creciendo, aunque de forma desacelerada, necesitamos que las economías crezcan  al mismo ritmo, considerando un escenario de productividad mantenida, o a ritmo más alto si consideramos escenarios en los que existen pérdidas de empleo por mejoras en productividad para generar el empleo que se necesita. El efecto de alargar la vida laboral hace que viejos compitan con jóvenes en detrimento del sistema.

Algunas de las ideas del artículo que me han llamado la atención son:

Los jóvenes están hambrientos de trabajo, son muchos y se están enfadando. Son una bomba de relojería.

Es un fenómeno que se da en países desarrollados y subdesarrollados y que puede generar revueltas y revoluciones contra cualquier expresión de status quo.

Los que acceden al mercado de trabajo en tiempos de crisis ganan menos en toda su carrera con el impacto sicológico que acarrea para ellos y sus empleadores.

Más educación no siempre es mejor para mejorar la velocidad de adaptación hay que tratar de formar de acuerdo a las habilidades/necesidades demandadas

Aunque China ha multiplicado por cinco sus graduados en una década no son capaces de generar el empleo cualificado al mismo ritmo. (Con lo que exportan o pueden exportar graduados.)

En la parte de las soluciones, la clave estaría en generar empleo y no sólo rellenarlo.

Estamos buscando paliativos a pequeña escala como facilitar la transición al mercado laboral o reinventando a los aprendices pero no estamos liberando adecuadamente una energía que podría jugar a nuestro favor que es la capacidad de los jóvenes de emprender e innovar.

Puede que matemáticamente nos queden aún décadas para no depender del crecimiento económico manteniendo un desempleo juvenil crónico pero podemos hacer más en cuanto a reducir su impacto si lo trabajamos desde un punto de vista sistémico involucrándoles a ellos junto con las empresas, las escuelas y universidades, el gobierno y el entorno global favoreciendo las transferencias entre países, empresas y sectores. Soluciones globales para problemas globales…

Comentarios

diana 9 agosto 2011 - 20:38

A mi me ha ayudado bastante desde http://www.trabajarenalemania.jimdo.com aunque yo ya estaba en Alemania, me mandaron multitud de ofertas y estuvieron muy profesionales por si a alguien le sirve..mucha suerte y un saludo

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