20
Oct

Divagaciones entre neuronas y procesos

Escrito el 20 octubre 2010 por José Luis Fernández en Lean Services

Leía hoy un artículo que publicaba  El Mundo hace unos días.

El párrafo inicial decía: Millones de neuronas conectadas entre sí forman nuestro cerebro, el órgano gracias al cual somos capaces de realizar complicadas tareas. Aunque las células nerviosas se organizan en distintas áreas funcionales, cuando se trata de acciones complejas deben ponerse a trabajar neuronas de muchas zonas. Según un grupo de investigadores de la Universidad de California en Berkeley (EEUU), existen ciertos ‘ritmos’ cerebrales que actúan como un director de orquesta, reclutando a sus músicos en el momento preciso estén donde estén.

http://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/10/13/neurociencia/1286952286.html 

Llevamos tiempo tratando de entender las empresas de forma sistémica, y sus procesos de negocio y organización como una arquitectura flexible y adaptativa. Si usásemos las dos analogías propuestas (la de las neuronas y la del director de orquesta) podríamos pensar que un proceso de negocio determinado y complejo, que se presenta por primera vez y  en el que se requiere que  intervengan personas y recursos de diversas áreas funcionales, se podría preservar como un conjunto de personas que guardan en su memoria información relativa a la respuesta del proceso de negocio y los vínculos que se crearon en el momento de hacerle frente (punteros, contactos, documentos, procesos).

Si se demanda algo similar, quizás  se volvería a activar el conjunto, como la interpretación de una melodía conocida. Probablemente, si se repitiese con cierta frecuencia,  se trataría de optimizar, se reforzarían los vínculos y se podría hasta enriquecer con otros subprocesos. Si uno de los participantes de la red ya no está en el equipo, puede que el subsistema tratara de replicarlo. En caso de que faltasen muchos, el proceso no se podría replicar de modo completo y aparecerían variaciones.

Un par de temas interesantes que quedan reforzados por una investigación que se publicaba en Nature ( y al que se  hace referencia el siguiente artículo  http://www.laflecha.net/canales/ciencia/200506271/ ) eran, por un lado,  el  reconocimiento de patrones similares por parte de una única neurona (capaz de reconocer o excitarse con fotos diferentes de la misma persona) y por otro la posibilidad de exportación/importación de una neurona (física o artificial) con su contenido de modo que pudiera ser aplicada y utilizada en otro “cerebro”.  

Pero la función interesante, la de arquitectura y cordinación, la del director de orquesta, eso que denominan ritmo o frecuencia, de momento no he leído acerca de que tenga un soporte físico.

Puede que se trate de asomarnos a las leyes fundamentales que gobiernan las redes en cualquier forma de expresión.

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Dejar un Comentario

*

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle contenido relacionado con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí. Aceptar