Esta noche ponemos fin, no sólo a un año muy duro para muchas personas que han visto cómo se quedaban sin empleo o se veían obligados a cerrar sus empresas, en muchos casos resultado del esfuerzo de media vida, sino que además, cerramos la primera década de aquel siempre futurible Siglo XXI.
Una década, trazada a groso con rotundidad, por el atentado de Al Qaeda a las Torres Gemelas cuyos ecos regresaron con estruendo en las tragedias de Madrid y Londres.
Una decada, cuyo ritmo ha bailado al arrítmico son, del más dusoso gobernante que se recuerda al frente de una democracia, George W. Bush, quién entendió que sus manos de plomo podían extenderse sin atender a las reglas del juego común. Decidió la invasión de Irak, mancillando la Soberanía de Naciones Unidas, causando la muerte de milies de inocentes, acción repetida ya sobre Afganistán, con el único objetivo declarado de atrapar a una sóla persona. Se proclamo de entrada país no sujeto, al arbitrio del Tribunal Penal Internacional y rompió sin escrúpulos la baraja del protocolo de Kioto. Nunca durante la época de gobierno de una estadista y desde los últimos 50 años, se había acumulado tanto odio sobre un mismo país por su acción behemente. Jamás habíamos sentido tanta impotencia por corregir un guión tan predecible como aterrador.
Sí, creo positivo,el surgir de un nuevo equilibrio sistémico, que rompe con vigor el pasado bipolar americano-soviético de los 80 y americano-europeísta de los 90, dando entrada a nuevos contrapesos. Por encima de todos China, seguidos de la India, Sureste Asiático y Brasil, buque insignia de un nuevo futuro prometedor para Latino América. Ahora la mesa, tiene más de dos patas.
Europa navega hoy, en escenario incierto, pendiente siempre de consolidar su verdadera voluntad de cohesión, cuya imagen pretende proyectar con mayor intensidad después de su nueva reestructuración jerárquica con el nombramiento de un Alto Mandatario y Un Alto representante de Política exterior. Conscientes de que sólo así podrán mantenerse como un sólido referente global. Y Rusia, fuera de plano. Quizás de modo intencionado.
No será esta década recordada por la creatividad ni esquisitez de grandes autores u obras, ni en el campo cinematográfico, ni en el musical ni en el literario, ni siquiera en el del management, quizás también por carecer de ese sabor añejo que siempre concede el paso del tiempo.
El deporte, siempre al rescate de la indefinición, en su continua fidelidad a la superación, nos deja nombres propios y logros demoledores en su práctica. Bolt, Federer, Rossi, Loeb, Tiger, Zidane, Kobe, Phels, Nadal, Ronaldinho, Alonso o Pau, de quién al comenzar la década se debatía su capacida de triunfar al otro lado del Atalantis. Nuestro querido Andrés Montes sólo cuestionaba en público cuánto tardaría en ser All Star. Van 3. El tiempo y el mismo Pau le dieron la razón. Gracias Andrés, por todo.
Una década en la que la economía expolotó de gula, se quemó en sus propias leñas. Abriendo el debate teórico económico-político sobre la solidez del módelo capitalista frente a los sistemas volcados en gasto público. Friedman y Samuelson. Testigos de todo un siglo y referentes para siempre de dos polos conceptuales.
Queda así como principal novedad de esta década las excelencias de la tecnología 3G y la revolución comunicativa que han supuesto las Redes Sociales. Un fenómeno que determinará con toda seguridad el modo en que personas y empresas colaborarán aún, con más determinación, en el futuro. A través de una mayor autonomía profesional y la capacidad para articular las Organizaciones al trabajo por proyectos. El reto será saber orquestar conociemiento. La habilidad por coordinar entes y entidades en pro de la consecución de objetivos comunes.
Y por qué no, la esperanza, para muchos ingenua,depositada en dirigentes como Obama o Lula para que, con su personalidad y saber hacer, abran una nueva vía de cooperación y concordia internacional. Que así sea.
Feliz año 2010 y próspera segunda década.
More shadows than lights in Copenhagen. The outcome of the summit of global warming was triggered a week especially cold in the Danish capital. Many are left with the same feeling once frost is given by the session closed without reaching binding agreements in the reduction of CO2 emissions. Obama’s words “There is no time to talk. It is time to act” have been left alone in that, words. Boycott from Bolivar Group (Venezuela, Cuba, Bolivia and Nicaragua) to the final text has served as an oxigen ball for the Chinese Government, the most pressed of all of them and certainly that has deployed a more defensive strategy. The presence of more than 300 members belonging to the Chinese expedition in Copenhagen is a reflection of the fears with which Beijing went to the appointment. No movement could escape his control.The multitude and diversity of countries invited to the event, perceive that the key elements of the final text were exclusively agreed in a private meeting between the presidents of U.S. states, China, Brazil and India. The European Union was not invited to the nucleus negotiation. Probably for being erected as the champion for ambitious objectives, the biggest polluters prefered to sit without it. Perhaps it can be said also that how Kinssinger never know who picks up the phone in Europe, the eternal dilemma, even although we released the European High Representative.
Llevo tiempo dándole vueltas a otro nivel de convergencia desde el marketing, la estrategia, el management y las operaciones hacia una visión sistémica integrada de la empresa y de sus recursos y capacidades. Se trata de una convergencia hacia modelos más organicistas más flexibles y adaptables a entornos cambiantes.
There had been created high expectations during last months with regard to the Copenhagen summit that currently develops in the Danish capital. Nevertheless, green lobbies led by Greenpeace, have expressed their disappointment with the initial draft, accusing it of overly conservative.

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