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Dic

Soy miope.

Escrito el 26 diciembre 2008 por José Luis Fernández en Lean Services

Desde chaval.
Recuerdo que al principio no existían las máquinas esas que desde una foto te van pasando las lentes hasta que te dan un diagnóstico y una métrica propuesta para corregir el defecto de vista. En cualquier caso era necesaria la visita a la óptica y la interacción con el optometrista o el óptico hasta llegar a la graduación correcta, luego a esperar.
Recuerdo que si me ponía las gafas de algún amigo que tuviera menos miopía que yo, también veía mejor, es decir, que cualquier tipo de corrección ayudaba a ver venir el balón o a copiar lo que el profesor escribía en la pizarra.
Por otra parte, la estandarización y la customización masiva por posposición en el proceso del punto de diferenciación son áreas que me han interesado desde el lado de las operaciones. Una vez, desarrollamos un proceso capaz de estandarizar la ingeniería y la producción de centrales de conmutación digital, (hasta entonces hacíamos la ingeniería contra pedido) para luego realizar una fase de customización en la instalación. Esto permitía impresionantes mejoras en el tiempo de servicio percibido por el cliente, hasta un 80% de reducción, así como importantes ahorros de costes por poder nivelar las producciones, la logística y el resto de operaciones.
Por eso, me ha emocionado ver la noticia (EFE-El mundo) que decía:
“Un británico inventa unas gafas ajustables para ayudar a ver a los más pobres. “QUIERE QUE LA ONU LE FINANCIE”. Su objetivo es mejorar el diseño y reducir costes para distribuirlas a más gente.
LONDRES.- Un profesor jubilado de Física de la Universidad de Oxford llamado Josh Silver ha inventado unas gafas que cada persona puede ajustar según sus necesidades y que ayudarán a ver mejor, según confía, a millones de personas en los países pobres. 30.000 pares de gafas de su invención han sido ya distribuidas en 15 países…. quiere probarlas a gran escala en la India, donde su equipo pretende distribuir hasta un millón.”
Y el proceso:
“Las gafas llevan dos tubitos circulares llenos de fluido, cada uno de los cuales está conectado a una pequeña jeringa fijada a una patilla. La persona que necesita corregir su visión ajusta el dial de la jeringa para agregar o disminuir la cantidad de líquido en la membrana, modificando así la potencia de la lente.
Una vez que la persona se siente cómoda con la potencia de la lente, sólo tiene que cerrar la membrana con un tornillito para que no escape líquido, y retirar las jeringas.”
La diferenciación en el usuario, que puede hacer por sí mismo de optometrista, de mecánico y de paciente.
Los beneficios que propone, aparte de mejorar la vida de mucha gente, reducir el analfabetismo, prolongar la vida laboral y mejorar la productividad.
Gracias Mr Silver.

Comentarios

Juan I. Martínez 8 enero 2009 - 14:05

Impresionante, pero habrá que ver si alguien las quiere producir.Por que suena a application killer…si sale adelante puede suponerel fin de algún que otro lucrativo negocio ¿no?

jose luis 22 enero 2009 - 09:29

Hola JI.
No creo que afecte. El mercado de gafas actual está bastante sujeto a las modas. Hoy en día un alto % de personas que llevamos gafas es porque queremos(o lo preferimos a operarnos) Ten en cuenta que hablamos de un producto estandar, de bajo coste y probablemente de peor calidad en la personalización y funcionalidad. Pero aún así suficiente para paliar el mal de muchos.
un saludo,

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